28 mar. 2012

Charles Calonne

En primer lugar pido disculpas a mis lectores por lo poco que últimamente se están añadiendo nuevos artículos, espero sepáis perdonarme y espero a partir de ahora aumentar el ritmo de actualizaciones. 
Por otra parte y sin que sirva de precedente hoy voy a hablar de un personaje no militar. Como resultado del mini concurso echo en twitter según el cual el seguidor número 1.000 de nuestra cuenta de Twitter (a la que recuerdo podéis seguir, y en la que se publican a diario datos, curiosidades, citas etc. sobre la historia militar española y mundial) @Batallasdguerra. El ganador del concurso eligió la realización de un artículo sobre la vida de Charles Calonne.


Charles Calonne a pesar de ser un hombre desconocido por la gran mayoría de la gente, fue un hombre clave en el origen de la Revolución Francesa, y creo que no hace falta mencionar todos los avances que esta trajo, hasta el punto de que esta se considera el fin de la Edad Moderna y el principio de la Edad Contemporánea.
Nacido en 1734 en Douai una pequeña localidad cerca de Calais, que apenas superaba los 15.000 habitantes en aquella época, desde pequeño tuvo acceso a formación gracias a que provenía de una familia de aristócratas y ya entonces demostraba buenas dotes para las matemáticas. Debido a sus cualidades para la economía que pronto comenzaron a distinguirse y a su estatus social, no le resultó difícil acceder a un buen cargo público. Nada mas acabar sus estudios de derecho (en aquella época este tipo de personas tenían conocimientos en varios campos) comenzó a engrosar su curriculum con grandes responsabilidades como las de ser abogado de la corte general de Artois, procurador del parlamento de Douai y su gran catapulta hacia la cima de las finanzas, ser intendente en Metz y después en Lille.

 
Retrato de Charles Calonne

A pesar de no ser una persona carismática ni de cara al pueblo por sus pocos escrúpulos a la hora de efectuar su trabajo ni de cara a su rey Luis XVI por su mala fama entre la burguesía, Calonne fue nombrado ministro de Hacienda. Es importante señalar que mas que un privilegio tal cargo era una pesadumbre para Charles ya que la economía francesa se encontraba en una situación muy precaria. Las deudas ahogaban la hacienda francesa y no solo no tenían en tal momento como solventarlas sino que no se atisbaba ningún rastro de luz en el cielo económico francés que pudiese dar a entender que la situación fuese a ir a mejor. Aun así sin dudarlo Charles Calonne aceptó el cargo en 1783 con una deuda publica que superaban los 600 millones de francos.
Sus primeras reformas fueron acuñar más monedas de oro y el descuento por pago en efectivo pero estas fracasaron ya que la economía francesa necesitaba reformas mas radicales por lo que Charles Calonne tuvo que trazar un nuevo plan.

Este plan consistía en llevar a cabo una serie de reformas que reactivasen la economía francesa y pudiesen recobrar su dinamismo para así generar riqueza y comenzar a aliviar la maltrecha hacienda gala. Sus reformas eran básicamente 3, liberalizar el comercio interior francés, eliminando los aranceles interiores, recaudar un impuesto de propiedades sin distinción de clases (siendo la reforma mas polémica ya que los grandes perjudicados era la alta nobleza francesa y el clero) y por último la creación de asambleas comarcales y provinciales.

 
Douai, pueblo natal de Charles Calonne

Fue entonces cuando Charles Calonne perdió la poca popularidad que tenia ya que los ciudadanos de clase mas baja estaba molestos con el por las subidas de impuestos por lo que recibió el mote de "Monsieur Déficit" y las clases mas altas y el clero también no veían con buenos ojos el tener que pagar ellos también impuestos y por tanto perder sus privilegios "natales y divinos". Los parlements encargados de dar validez a las reformas le dieron la espalda y para sacar sus reformas adelante pudo convocar una asamblea de notables que al estar compuesta también por los privilegiados nobles la volvieron a denegar. Fue entonces cuando privado de todo apoyo el rey Luis XVI le despidió y le mandó al exilio a Lorena aunque finalmente acabaría en Gran Bretaña. Cuando Napoleón llegó al poder en Francia le volvió a permitir la entrada en el país pero a los pocos meses de volver Charles Calonne moriría de causas naturales el 30 de Octubre de 1802.

Es muy posible que de haber completado el plan reformista de Calonne, la situación económica y social de Francia hubiese sido mejor y por tanto la Revolución Francesa no se hubiese producido por lo que Francia habría mantenido la monarquía. En cualquier caso siempre es difícil hacer conjeturas acerca de que hubiese pasado, lo que si esta claro es que el destino de Francia seguramente habría sido bastante distinto.

 Escena de la Toma de la Bastilla durante la Revolución Francesa
Luis XVI
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23 mar. 2012

La Batalla de Vitoria

Grandes Batallas de la Historia. La Batalla de Vitoria. Tras 3 años de guerra la situación en España comienza a ser favorable a los autóctonos. Napoleón ha visto mermadas sus fuerzas tanto en España como en su fatal campaña de Rusia. Desde Cádiz, las tropas aliadas formadas por españoles, ingleses portugueses y en menor medida alemanes comienzan su particular reconquista. En primavera de 1813, Wellington cruza la frontera con un gran ejercito que a medida que avanza se hace más fuerte, pues se abastece en las ciudades reconquistadas y suma hombres curtidos que provienen de las guerrillas que los españoles han formado como resistencia al invasor durante la mayor parte de la guerra. Pronto este ejército ocupó buena parte de las cuencas del Tajo y del Duero lo que hizo que José Bonaparte (hermano de Napoleón, y nombrado rey de España por este) huyese con su corte de Madrid y se refugiase en la otra orilla del Río Ebro. No obstante, el avance aliado era más rápido de lo que el hermano del temido Napoleón hubiese imaginado y el río ya había sido cruzado por los hombres de Wellington, por lo que tuvo que seguir huyendo hasta situarse en una zona llana cerca de Vitoria donde concentró la mayoría de las fuerzas que le quedaban, en total 64.600 hombres y 153 cañones. El ejército francés era más numeroso pero tropas francesas se dirigieron a Navarra para acabar con los guerrilleros navarros y guipuzcoanos y 15.000 hombres más marchaban hacia Bilbao. Aun así el grueso del ejército francés con el número de fuerzas antes mencionado permanecía a las puertas de Vitoria. El ejército de Wellington acudiría allí para enfrentarse a él y consolidar la superioridad aliada y la liberación de España

Guerra: Guerra de la Independencia Española.
Batalla: La Batalla de Vitoria.
Fecha: 21 de Junio de 1813.
Lugar: Vitoria, España.
Resultado: Victoria Aliada.
Clave: Ataque a cuatro bandas, buena ejecución del plan de Batalla aliado
Beligerantes
Bandera de Francia. I Imperio FrancesFlag of the United Kingdom.svg Reino Unido
Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg España
Flag Portugal (1707).svg Portugal
Bajas:
Ejército aliado: 4.500 muertos.
Imperio Frances: 15.300 muertos, 2.000 prisioneros, 152 cañones capturados.


De los 64.400 hombres que componían el ejército francés que presentaría batalla, 6.000 eran unidades de caballería. Los 153 cañones cerraban la retaguardia y bloqueaban el camino sobre Bilbao, Logroño y Burgos. Por parte aliada lucharían 78.000 hombres de los cuales 10.000 eran caballería. Fueron los aliados quienes decidieron dar comienzo a las hostilidades. El ejercito aliado se dividió en 4 columnas que atacarían diferentes puntos clave de la defensa francesa para así poder hacer que esta se resquebrajarse y que cayese sobre si toda la furia contenida de la coalición que tanto tiempo llevaba resistiendo a la ocupación gala y que veía que por fin tenia la oportunidad de vengarse. La primera columna situada a la derecha del ejército, se encargaría de tomar los Altos de la Puebla y luego caer sobre Subijana de Álava. La segunda columna atacaría el centro francés mientras que la tercera se encargaría de la retaguardia y neutralizar el fuego de artillería francés. Por último la columna izquierda, atacaría el extremo derecho de la formación francesa con el propósito de alcanzar el camino hacia Bayona y así cortar la retirada del grueso del ejército y a ser posible de los oficiales Napoleónicos. Por parte francesa se esperaban los refuerzos de las tropas que marchaban hacia Bilbao pero estos todavía tardarían 3 días en llegar, lo que hacia imposible el auxilio a corto plazo.



La batalla comenzó a las 8:30 de la mañana, y el plan establecido se ejecutó casi a la perfección. La primera columna con la 1ª División Española a la cabeza comenzó el asalto a los Altos de la Puebla, y pronto consiguieron tomar la posición pero a partir de ahí lo que parecía mas fácil, no lo fue tanto bien cubiertos el avance a partir de la toma de la citada posición fue lento e incluso en ocasiones nulo. La columna izquierda por su parte estaba bordando a la perfección su misión. Habían conseguido traspasar la derecha del ejército francés y tomar posiciones en el Camino Real (camino hacia Bayona) por lo que la retirada francesa quedaba cortada. Fue entonces cuando sin pensárselo dos veces, la columna de centro-derecha se lanzó a por el centro francés con una brutalidad que pesó demasiado a las defensas francesas que si bien resistieron lo que pudieron e incluso algo más, no pudieron parar el empuje aliado y la sed de venganza que había generado la conquista francesa del territorio español.  Tras una encarnizada lucha las defensas francesas se rompen y empieza a cundir el pánico entre la tropa gala que inició como es normal en estos casos una retirada muy desorganizada hacia territorio francés. La artillería ya no disparaba pues la columna encargada de ella se había empleado a fondo para capturarla. Los hombres que huían de las acometidas de la caballería aliada que prácticamente ya cazaba a placer se vieron muchos rodeados por aquellos que cubrían la retirada, algo que para muchos fue el final de sus vidas.



Aquellos soldados que pudieron escapar dejaron tras de si un reguero de sangre y muerte, mas 15.000 bajas entre muertos y heridos y muchos prisioneros. Habrían sido más si las fuerzas aliadas no se hubiesen desorganizado para coger bienes franceses como botín. José Bonaparte tuvo que poner pies en polvorosa en cuanto vio a un grupo de husáres ingleses dirigirse hacia el, perdiendo todo el tesoro español que se llevaba a Francia, entre las que figuraban numerosas obras de arte (muchas de ellas fueron regaladas por Fernando VII a Wellington tras la guerra y actualmente expuestas en el museo de este. Por ejemplo algún cuadro de Velazquez). El general Álava con una compañía de caballería inglesa, evito que se saqueara en la huida la ciudad de Vitoria.

La consecuencia mas notable de esta victoria, no fue solo la recuperación de tanto arte y riqueza española sino la entrada de Austria en la guerra contra Francia, ya que Austria pudo comprobar que la fuerza de Francia ya no era la de años atrás.
Como curiosidades decir que la victoria de la Batalla de Vitoria fue tan importante que Ludwig Van Beethoven compuso una pieza "Wellingtons Siege" en honor a esta. Además hasta 38 regimientos hoy en día existentes en el ejército inglés llevan la palabra Vitoria en su nombre. Por último decir que la célebre Agustina de Aragón luchó en la Batalla de Vitoria.


Monumento dedicado a la Batalla de Vitoria

Entrada del general Álava en Vitoria
Mapa de la batalla
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15 mar. 2012

La Batalla de Mühlberg

Grandes Batallas de la historia, la Batalla de Mühlberg. Una nueva tendencia se expande rápido por el centro de Europa, Las ideas luteranas ganan adeptos a lo largo y ancho del Sacro Imperio Germánico y su convivencia con las ideas tradicionales católicas se hace imposible. Los lideres de este nuevo movimiento formaron la Liga Smalkalda, una unión que pretendía disputarle el poder al emperador Carlos I de España y V de Alemania. Pero fueron mas allá de una reivindicación simplemente religiosa, también la formación de la Smalkalda perseguía fines políticos y económicos. Carlos I de España, estaba dispuesto a hacerles frente y decidió ir a la guerra. Puesto que el siglo XVI había sido un siglo plagado de guerras, Carlos I no quería una guerra de desgaste sino una gran batalla total. Para toda la guerra reunió un gran ejército compuesto por 44.000 hombres cuyo núcleo estaba formado por 8.000 españoles de los Tercios Imperiales correspondientes al Tercio de Lombardía, Tercio de Hungría y Tercio de Nápoles veteranos de la Guerra de Italia y al mando del Duque de Alba. Por parte protestante las cifras eran parecidas si bien es verdad que contaban con un número bastante más amplio de piezas de artillería y algunos soldados más en total alrededor de 60.000. La batalla que decidiría el destino de la guerra llegaría cerca de la localidad de Mühlberg donde tras 9 días de persecución por parte del ejercito imperial de Carlos I, los exploradores dieron con la posición donde el ejercito de la Smakalda estaba aposentado. El ataque de las tropas católicas lideradas por los veranos Tercios españoles era inevitable.

Guerra: Guerra entre católicos (Carlos I) y luteranos (Smalkalda).
Batalla: La Batalla de Mühlberg.
Fecha: 24 de Abril de 1547.
Lugar: Mühlberg, Brandeburgo, Alemania.
Resultado: Victoria católica.
Clave: Factor sorpresa.
Beligerantes
Charles V Arms-personal.svg  Imperio de Carlos Habsburgo
  • Bandera de España España
  • Bandera de Sacro Imperio Romano Germánico Sacro Imperio Romano Germanico
Coa Hungary Country History (14th century).svg Reino de Hungría
Liga Smalkalda
Flag of Electoral Saxony.svg Sajonia
Hesse Hesse
Palatinate Arms.svg El Palatinado
Bremen Wappen(Mittel).svg Bremen
Wappen Lübeck.svg Lubeck
Brunswick-Lüneburg Arms.svg Bruniswick
Bajas
Imperio Carlos I: 200 muertos y heridos.
Liga Smalkalda: 8.000 muertos y heridos.

El primer obstáculo para las tropas imperiales (aquellas al mando de Carlos I de España) en la Batalla de Mühlberg no fueron los soldados luteranos sino el Río Elba. Todos los puentes cercanos habían sido destruidos y el caudaloso río impedía el asalto al campamento enemigo. Con la ayuda de un campesino local las tropas imperiales localizaron un paso relativamente practicable. Ahí es donde aparece una figura aún desconocida pero que durante los siguientes años sería un hombre muy distinguido en el ejercito español, hablamos de Cristóbal de Mondragón quien casi desnudo para evitar ahogarse cruzó el río con el agua hasta el pecho y una daga entre los dientes, su misión, apoderarse de una serie de barcas apostadas al otro lado del río que podían servir para construir un puente. Viendo aquella acción suicida muchos soldados heridos en su orgullo le siguieron y bajo el fuego de mosquetes e incluso artillería se hicieron, no se sabe muy bien como, con aquellas barcas. Es difícil entender como no resultaron todos muertos tras aquel acto tan valiente que llevaron a cabo aquel grupo de soldados que a posteriori serian premiados con ropajes de terciopelo y 100 ducados por el propio emperador. Las fuerzas españolas enseguida formaron un pequeño puente con el botín. Por la noche y amparada en la oscuridad la caballería formada por unidades húngaras, españolas e italianas, fue enviada de forma arriesgada a cruzar el río mientras las tropas de infantería cruzaban el modesto puente. La caballería pronto informó del número de enemigo y de su disposición.
 
Retrato ecuestre de Carlos I pintado por Tiziano
El acercamiento nocturno a la posición luterana no había puesto en pie de guerra al grueso de sus tropas por lo que estas no estaban preparadas para el ataque. Al avance de la caballería imperial le salió al paso la caballería luterana que fue la más rápida en reaccionar de su ejército y trataba de ganar tiempo. La verdadera Batalla de Mühlberg daba comienzo. Este enfrentamiento entre caballerías que no fue claramente ganado por nadie, dio tiempo a la infantería imperial a cruzar el puente y formar rápidamente. Ya en el otro lado del río la infantería se unió a los arcabuceros que habían sido llevados por la caballería a la otra parte del río. La rapidez de movimientos cogió por sorpresa al ejercito protestante que tan solo tuvo tiempo a formar de forma desorganizada. Los húngaros fueron los primeros en atacar por el flanco derecho precedida por una descarga de arcabuces, pero la tímida carga fue resistida por las tropas luteranas. Mientras estas últimas trataban de preparar un ataque de caballería para dar tiempo a la infantería a replegarse en un bosque cercano, el Duque de Alba hizo sonar las cornetas ordenando una carga general liderada en vanguardia por las mejores tropas de aquel ejército, el Tercio de Nápoles. La carga causo daños en el ejército protestante de proporciones bíblicas, rompieron la formación de la caballería y la de la infantería que se encontraba en segunda línea. 
 
Los protestantes se batieron en retirada huyendo despavoridamente en total desorganización. El ejercito imperial ya tenia la victoria y solo tenia que rematar la faena. La Batalla de Mühlberg estaba decidida. Tan pronto como se rompieron las líneas, toda la caballería española, italiana y húngara cargó contra aquella masiva retirada causando una verdadera carnicería entre las tropas contrarias a Carlos I de España. Por su parte los arcabuceros, mucho más efectivos en abatir enemigos en retiradas que la lenta infantería portadora de picas disparaban a placer contra la multitud. Finalmente tras apenas sufrir bajas y causar una gran mortandad entre las filas enemigas, el emperador Carlos I consolidó su poder y la supremacía en el imperio de la religión católica. Todos los príncipes protestantes de la Liga murieron en la batalla menos Juan Federico quien fue hecho prisionero a pesar de que se intento refugiar en Wittenberg y la Liga Smalkalda fue disuelta. Para la historia quedarían las palabras de Carlos I de España y V de Alemania:"Vine, vi y venció Dios".


Arcabucero español
Duque de Alba

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11 mar. 2012

El Sitio de Gijón: La defensa de Simancas

La Guerra Civil Española acaba de estallar y en toda España multitud de militares, guardias civiles y ciudadanos con ideas políticas contrarias a la República se alzan contra el gobierno vigente. Asturias en 1936 era una zona clave en la industria española y con fuerte presencia sindical debido al elevado número de obreros que poblaban tanto las cuencas mineras como Gijón y Oviedo. En esta última la sublevación fue un éxito, unos 4.000 hombres se revelaron y consiguieron trazar una eficiente línea defensiva que aseguraba el alzamiento en la capital asturiana. En cambio en Gijón la situación era totalmente contraria, apenas 600 hombres se sumaron al alzamiento. El 19 de Julio una compañía puso rumbo hacia las calles de la ciudad intentando aprovechar al igual que en Oviedo el factor sorpresa pero sin caer en la cuenta de que oficiales leales a la República habían alertado del golpe a las milicias republicanas y a los sindicatos, especialmente a la CNT la cual contaba con mucha fuerza en Asturias. Los sublevados fueron incapaces de hacerse con el control de la ciudad ante la gran inferioridad numérica teniendo que refugiarse en los cuarteles de Gijón, el de Zapadores situado en la zona de El Coto (actual biblioteca) y el de Simancas (actual colegio "La Inmaculada"). Las milicias republicanas inmediatamente pusieron sitio a ambos cuarteles.

Guerra: Guerra Civil Española.
Batalla: El sitio de Gijón (Asalto al cuartel de Simancas).
Fecha: 19 de Julio de 1936 - 21 de Agosto de 1936.
Lugar: Gijón, Asturias.
Resultado: Victoria republicana.
Clave: Superioridad numérica.
Beligerantes
Bandera de España  República EspañolaBandera de España Fuerzas Sublevadas

En el bando sublevado 180 hombres se refugiaron en el cuartel de Zapadores mientras que el resto lo hizo en el de Simancas. Este último estaba diseñado como colegio por lo que sus condiciones para la defensa a pesar de su forma de fortaleza no eran las idóneas. Por el bando republicano no todo era color de rosa, si bien numéricamente eran muy superiores, su armamento era precario e insuficiente siendo el arma mas utilizada los cartuchos de dinamita. Las fuerzas republicanas centraron sus esfuerzos en acabar con los rebeldes de Gijón para luego centrarse en liberar Oviedo. Esto hace que unos 10.000 milicianos se sitúen entorno a los dos cuarteles gijoneses. En el bando sublevado preocupa mucho la falta de alimento y agua no obstante en un principio la principal preocupación eran la multitud de soldados republicanos. Los primeros ataques suceden los días 22, 23 y 24 de Julio, ataques frontales de tropas republicanas contra la fortaleza que repelen los sublevados sin mucha dificultad valiéndose de su superioridad táctica, aun así estos sufren alguna baja irremplazable por su aislamiento, algo que no ocurre con las bajas republicanas.

Pasaban los días y ambos cuarteles cada vez estaban mas deteriorados por los continuos ataques con dinamita, a los 15 días los alimentos si empiezan a escasear alarmantemente y los sitiados se ven obligados a hacer expediciones de noche para abastecerse, se recogen víveres, tabaco, agua y medicinas. Si bien alguna de estas expediciones tuvo éxito, lo que reportaban no era ni mucho menos suficiente. Aun así los sublevados no se rendían y esperaban ser liberados por una columna que presuntamente acudiría desde Galicia la cual nunca llegaría. La orden de Antonio Pinilla a cargo de las tropas sitiadas era clara, "resistir hasta morir". En un principio los ataques se focalizaron sobre el Cuartel de Simancas que era el mejor defendido, con ametralladoras y un buen número de morteros.

 
En los siguientes días entran en escena dos elementos muy importantes en la contienda, la aviación republicana que hostigaría sin descanso los cuarteles, y el crucero Almirante Cervera que trataría de aliviar la situación de los sitiados bombardeando desde el mar, si bien esta ayuda no era ni mucho menos suficiente. Para evitar un posible desembarco los milicianos republicanos colocaron ametralladoras y morteros en la Playa de San Lorenzo y reforzaron el Cerro de Santa Catalina donde estaba apostada la artillería que bombardeaba los cuarteles. A finales de Julio también hace aparición la aviación nacional que deja caer paquetes con provisiones a los acuartelados.

El 2 de Agosto el objetivo principal cambió y los republicanos comenzaron a intensificar el fuego hacia Zapadores. El día 2 comenzaron los ataques masivos hacia Zapadores, cartuchos de dinamita y cañonazos fueron constantes durante los días siguientes. Los sitiados en Zapadores apenas duermen y comen, siempre alerta, pendientes de defender su posición a toda costa. Los ataques cada vez son mas fieros y los intentos de asalto son repelidos por los soldados que apostados en las ventanas resisten como pueden los avances de los fusileros y las continuas explosiones. Tras 15 días de lucha y tras haberse ganado el reconocimiento de los propios milicianos republicanos, el 16 de Febrero Zapadores cae no sin antes repeler a bayoneta un último ataque por el interior de las ruinas del cuartel. Los supervivientes se refugian en Simancas en cuyo sitio ya se emplean todos los recursos republicanos disponibles.

 
Las fuerzas leales al gobierno aprovecharon para realizar tareas de merma psicológica instando a los sitiados a deponer las armas e intentándoles convencer de que el alzamiento nacional ha fracasado en España. Además se lleva a familiares de los rebeldes cerca del cuartel y se amenaza con ejecutarles si no se rinden. Aun así Simancas continua fiel a la lucha. A partir del día 19 comenzaron las hostilidades para llevar a cabo el asalto final, todo cañón disponible disparaba sobre Simancas, el día 20 la fachada no era más que un amasijo de ruinas y los aviones republicanos lanzaban bombas sin cesar sobre la "fortaleza". Un camión blindado se empotra contra la puerta de Simancas, 10.000 milicianos aguardan con ansia el asalto, los sitiados tras un mes de lucha ya exhaustos se preparan sin ningún tipo de esperanza pero dispuestos a luchar. El cerco se estrecha y los cañones republicanos se sitúan a 200 metros de Simancas.

El día 21 se produce el asalto final, desde primera hora la lluvia de proyectiles sobre el cuartel es constante e intensa, se producen derrumbamientos e incendios en el cuartel. La presión republicana y el fuego desatado en los pisos superiores hacen que los defensores tengan que ir descendiendo pisos, desprovistos casi por completo de medicinas raro es el defensor que no tiene alguna herida o quemadura. Tras 5 horas de continuo bombardeo, con un Simancas ya sembrado de cadáveres los oficiales rebeldes toman una decisión, tratar de huir todos juntos abrirse paso por las calles de Gijón e intentar llegar a Oviedo. Para ello queman todas las armas prescindibles en el patio y forma en el patio una compañía de unos 200 hombres con dos columnas, una compuesta por los defensores de Simancas y otra por los refugiados de Zapadores.

 
Durante la organización de la compañía los republicanos asaltan el cuartel, entrando cientos de ellos directamente al patio de Simancas donde los sitiados se defendieron como pudieron muriendo la mayor parte de ellos. El propio Pinilla al cargo de la defensa de Simancas falleció cosido a balazos mientras trataba de luchar con un machete. Un último mensaje sale desde Simancas hacia los barcos nacionales: "Disparad sobre nosotros: el enemigo está dentro". No obstante estos no hacen caso de las indicaciones temiendo que fuese un engaño republicano. Finalmente con el patio de Simancas sembrado de cadáveres de ambos bandos, La Republica se hace con el control de Gijón.

 Edificio dañado en la Calle Marqués de San Esteban


 crucero Almirante Cervera 
Acto homenaje a los defensores de Simancas





 Ruinas de Zapadores

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6 mar. 2012

La División Azul. Españoles en la Segunda Guerra Mundial

La 250ª división de la Wehrmacht, la División Azul (Blaue Division) de voluntarios españoles fue una unidad del ejército regular alemán que sirvió en la sección norte del frente ruso en la Segunda Guerra Mundial entre 1941 y 1943. Franco envió a la División Azul para saldar la deuda que tenía con Hitler por la ayuda prestada en la Guerra Civil Española sin poner en peligro la postura de España como país no beligerante. Los mas característico de la División Azul era su heterogeneidad, estaba compuesto por una mayoría falangista pero entre sus filas se podían ver hombres de todo tipo, desde los citados falangistas a carlistas, monárquicos, soldados regulares veteranos de la Guerra Civil, obreros atraídos por la alta remuneración (se cobraba mas del doble de lo que cobraba un obrero medio) e incluso republicanos que querían limpiar su imagen para salvarse o salvar a sus familias. Los voluntarios que se presentaron superaron con creces las expectativas, se precisaban 18.000 hombres y se presentaron 15 veces esta cifra. Si bien es verdad que en un principio todos ellos eran voluntarios, en 1943 si hubo reclutamientos forzosos. En total más de 47.000 hombres pasaron por la División Azul. Al llegar a Alemania, Hitler que en un principio no presentaba mucha simpatía por los soldados españoles les envió al sector norte del frente Ruso, posiblemente el más duro de toda la Segunda Guerra Mundial.
Estando de acuerdo con sus convicciones o no, es indudable que aquellos hombres lucharon con valor y arrojo dignos de admiración en condiciones infrahumanas.

- Guerra: Segunda Guerra Mundial.
- División: 250. Einheit spanischer Freiwilliger, División Azul
- Fechas de actividad: Entre 1941 y 1943.
- Fidelidad: Alemania Nazi.
- Pais: España
- Localizacion: Sector norte del frente ruso

El 14 de Julio de 1941 parten los primeros divisionarios desde Madrid rumbo a Alemania previa parada en Francia. Destacable del viaje fueron las pedradas que caían sobre los vagones lanzadas por republicanos españoles exiliados en Francia. El 18 de Julio los primeros 18.000 hombres llegaron a Alemania donde recibieron una calurosa bienvenida por parte de las hordas alemanas. Tras 3 meses de instrucción en el que demostraron una gran capacidad de aprendizaje, los divisionarios realizan el juramento a Hitler (modificado para sólo hacer mención a la lucha contra el comunismo) y protagonizar algún acto de indisciplina llegando a las manos con los propios soldados alemanes. La marcha hacia el este comienza desde Polonia rumbo al frente. Ya desde el principio destaca que la División Azul al contrario que sus compañeros alemanes, no ven a los polacos y judíos como el enemigo y son tomados en consideración por pueblo civil por su buena conducta antes estos. Cuando la División Azul esta llegando a Moscú, la mandan marchar hacia el norte. Ha sido encuadrada en XVI ejercito alemán, su misión, El Sitio de Leningrado. Las primeras bajas de la división en el frente llegan al cruzar el Río Volchov, alguna barcaza se hunde y algunos soldados mueren congelados, habrían sido más de no ser por la intervención de prisioneros rusos quienes no dudaron en ayudar a los divisionarios.
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Ya estabilizados en el frente, la División Azul comienza a dar muestras de su buen hacer en combate, y de una valentía que asombraba a los propios alemanes quienes comenzaron entonces a respetar a los soldados españoles. Pronto las primeras condecoraciones llegaron, pero también llegaría el peor enemigo de los soldados del frente ruso, el invierno. Las tropas españolas que no tenían equipamiento para el temperaturas bajas sobrevivieron gracias al material que Franco les envió desde España. A lo que mas temían los españoles no eran a sus enemigos rusos, sino a los piojos, al frío y a la "parrala" como llamaban a los aviones que bombardeaban sus filas impunemente, ya que la División Azul no contaba con artillería antiaérea. 
Durante el otoño e invierno de 1941 y parte de 1942 los rusos llevaron a cabo multitud de contraataques con el objetivo de romper El Sitio de Leningrado, vital en el devenir de la Segunda Guerra Mundial, a temperaturas que alcanzaban los 50 grados bajo cero,  siendo entonces cuando los españoles realizaron grandes gestas. Era importante hacer ver a Hitler, que invadir España como podría estar planeando seria la ruina para el III Reich. Especialmente eficaz en combate fue la Compañía de Esquiadores de Ordás. También destacable fue el ataque ruso a gran escala lanzado en enero de 1942 que fue un fracaso gracias a que se pudo embolsar a tiempo entre españoles y alemanes a más de 100.000 soviéticos.
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En junio de 1942 la División Azul tiene ya un papel muy importante en Leningrado. La diezmada tropa comienza a ser relevada por más voluntarios españoles. Los primeros divisionarios que llegan son bien recibidos en España, pero las historias que cuentan hacen que los ánimos de alistarse sean mucho más bajos. Con el verano la situación de los soldados en el frente mejoró, pero no se pudo completar el asalto final a Leningrado. Entrado el nuevo invierno los soviéticos comenzaron a ser muy superiores a la Wehrmacht. En Febrero de 1943 se lleva a cabo la La Batalla de Krasny Bor en la que la Divison Azul llevaría a cabo su acto mas heroico causando verdaderos estragos en las filas soviéticas e impidiendo la ruptura total del cerco, un cerco en el que la defensa alemana comenzaba a flojear seriamente. Con la apertura del Frente de Sicilia por parte aliada, Alemania comienza a perder claramente la iniciativa en la guerra lo que hace a Franco en Octubre de 1943 cambiar la situación de España de país no beligerante a país totalmente neutral. La División Azul se disuelve y se funda La Legión Azul de apenas 2.100 hombres. Esta vive prácticamente para retirarse junto al resto del ejercito norte alemán y pronto se disuelve. Los pocos españoles que quisieron seguir luchando se alistaron a las Waffen SS a pesar de que en un principio Himmler era contrario a ello por no ser soldados de raza aria. La Batalla de Berlín fue el final de los últimos españoles que lucharon en la II Guerra Mundial
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Por ultimo, en 1954, acabada ya hace años la Segunda Guerra Mundial, llegaron a Barcelona en barco los divisionarios que estuvieron en Rusia como prisioneros. Sin embargo el régimen de Franco para no comprometer sus relaciones internacionales, renegó de la División Azul y en muchos casos los soldados fueron incluso mal vistos socialmente por ser divisionarios. En cuanto a Hitler existe la certeza de que admiraba al soldado español, incluso le dedicó a este alguna de sus citas, en cualquier caso sabía del arrojo y de la valentía de estos, y hasta deseó que sus hombres hubieran actuado del mismo modo que los españoles.


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