27/9/2014

Los Sucesos de Casas Viejas

Grandes Batallas de la Historia. Los Sucesos de Casas Viejas. Nos encontramos en enero de 1933 en una España en la que gobierna Manuel Azaña desde 1931 en un periodo llamado el bienio progresista que supuso un gran avance en materia social, con la aprobación de una nueva constitución en 1931, moderna y justa y con la aplicación de varias leyes que situaban a España como uno de los países socialmente más desarrollados del mundo. Sin embargo este bienio progresista tuvo un gran problema al igual que todo el periodo que duró la II República. Dicho problema fue la inestabilidad social que por un lado causaba los sectores más reaccionarios de la sociedad y por otro lado la extrema izquierda, sobre todo el anarquismo que apostaba por la vía insurreccional contra el gobierno republicano. Uno de los datos más determinantes del periodo republicano, que demuestra la verdadera conflictividad social que había, es que en tan solo cinco años entre 1931 y 1936 se declaró el estado de prevención 21 veces, el estado de alarma 23 veces y el estado de guerra 18 veces. Si lo comparamos con el periodo constitucional actual, (1978 – 2014) sólo ha sido declarado una vez el estado de alarma durante la huelga de controladores de 2010 y una vez el estado de excepción en Valencia por Miláns del Bosch en Valencia durante el intento de golpe de estado del 23-F.

Batalla: Los sucesos de Casas Viejas
Fecha: 11 y 12 de Enero de 1933
Lugar: Casas Viejas (Cádiz)
Resultado: Gran represión republicana
Clave: Fracaso de la insurrección anarquista

Los Sucesos de Casas Viejas sucedieron en el marco de la Revolución Anarquista de enero de 1933. El gobierno estuvo bien preparado para dicha insurrección por lo que las respuestas en las diferentes zonas donde esta fue más fuerte, fueron contundentes y adelantadas a los insurrectos, por lo que el alcance de dicho levantamiento fue muy limitado. Sin embargo en esta relativamente insignificante revolución, sucedió un hecho de gran importancia que sería una importante causa de la caída del gobierno republicano de Manuel Azaña que precedió a un gobierno republicano de derechas. 
En cuanto a los sucesos de la revolución de Enero de 1933, es preciso decir que la revolución comenzaría en las ciudades para después extenderse por el ámbito rural. La revolución fracasó en las ciudades por el buen hacer de la Guardia Civil y de la Guardia de Asalto por lo que, por lo general, en el ámbito rural, no se llevaron acciones destacadas. Sin embargo y ante la falta de noticias, en Casas Viejas, una localidad de apenas 2.000 habitantes de la provincia de Cádiz, varios campesinos empuñaron las armas y ocuparon el pueblo cercando el cuartel de la Guardia Civil y proclamando el comunismo libertario en la zona. Los campesinos pronto intercambiaron disparos con el cuartel de la benemérita, en el que se refugiaban un sargento y tres guardias, hiriendo de muerte al sargento y a un guardia e hiriendo con carácter leve a los otros dos.
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Levantamientos en la Revolución de 1933
Refuerzos de la Guardia Civil llegan a Casas Viejas un destacamento de doce guardias civiles que rápidamente y ante su superioridad armamentística, ocupan el pueblo y liberan a los retenidos por los anarquistas matando a uno de ellos e hiriendo a otro de gravedad. Los revolucionarios pronto emprenden la huida hacia la sierra. Sin embargo la Guardia Civil quiere responsables y recorre las casas de todo el pueblo en busca de algún revolucionario. A su vez también llega otro grupo de 12 guardias de asalto y 4 guardias civiles que se unen a las labores de búsqueda deteniendo a un vecino, Manuel Quijada.
Las fuerzas del orden llegaron a una choza de un ilustre vecino de la localidad el "seis dedos" donde varias personas se parapetan a pesar de que Seis Dedos, conocido sindicalista y ya muy anciano, no había participado en la revolución. A las puertas de su casa, es herido por los ocupantes un guardia de asalto que se acercaba a mediar en el conflicto y lo retuvieron como rehén. Por su parte el detenido Manuel Quijada consiguió escapar y reunirse con los sitiados en la choza de Seis Dedos. La choza fue puesta en sitio hasta que llegaron más refuerzos, un grupo de 40 guardias civiles que portaban granadas. También llegó al lugar el delegado del gobernador de Cádiz, Fernando Arruinaga Martín-Barbadillo que espetó lo siguiente: “Es orden terminante del ministro de la Gobernación se arrase casa donde se han hecho fuertes los revoltosos.”
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La choza de Seis Dedos fue incendiada resultando muertos, tiroteados o carbonizados, sus hijos Pedro y Francisco, Manuel Quijada Pino, Josefa Franca Moya y su hijo Francisco, Jerónimo Silva González, Manuela Lago Estudillo, así como el guardia de Asalto Ignacio Martín Díaz. Tan solo pudieron escapar de la choza una mujer que salió con un niño en brazos, algo que los guardias respetaron. Acabado este episodio, se decidió dar un escarmiento al pueblo llevando a cabo una salvaje represión. De esta forma los guardias de asalto y los guardias civiles recorrieron el pueblo casa por casa deteniendo hasta 12 personas. Durante los registros, las fuerzas del orden mataron al anciano Antonio Barberán Castellar cuando al ver a las fuerzas del orden, este cerró asustado la puerta al grito de ¡No disparéis! ¡No soy anarquista!. Las 12 personas detenidas fueron desarmadas, esposadas y cobardemente fusiladas en el corral de la choza de Seis Dedos.
Fueron finalmente 26 las personas que resultaron muertas entre los fusilados, los muertos en combate y los quemados en la choza de Seis Dedos. En esta cifra se incluyen dos mujeres, un niño y tres guardias de asalto. Además dos personas más murieron por causa de infartos durante dichos sucesos. Los sucesos de Casas Viejas escandalizaron a la opinión pública.
El Capitán Rojas, máximo responsable de los sucesos, fue condenado a 21 años de cárcel acusado del asesinato de 14 personas.

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2/5/2014

Nuevos vídeos de Youtube

Tras unos meses de inactividad, es hora de retomar el mundo de la historia y de la guerra. Para abrir boca acaban de ser en el Canal de Youtube de esta misma página unos cuantos documentos históricos y militares que se detallan a continuación:

En primer lugar es el turno de un discurso de Adolf Hitler hablando en el Reichstag sobre la División Azul a la cual agradece su heroico papel en el frente ruso.


Siguiendo con la División Azul, es hora de ver como el NO-DO presentaba su creación y el envío de voluntarios al frente ruso por parte de todos los países en la órbita del III Reich en su combate contra la Unión Soviética.



Seguimos con un clásico de todas las fiestas de Semana Santa, La Legión Española entonando su himno, "El Novio de la Muerte", mientras llevan a hombros al Cristo de la Buena Muerte. Un acto siempre emotivo y bello.


Es hora de un poco de humor, y es que a los españoles nos vienen de muy atrás las dificultades con los idiomas. En esta ocasión el vídeo es un discurso de Franco para la televisión inglesa en la que presenta los valores de la España de la época.




Continuamos con un vídeo que demuestra como el pueblo alemán estuvo totalmente entregado al III Reich, y como este era único organizando grandes desfiles y demostraciones de fuerza con fines propagandísticos. Las imágenes son de buena calidad y la mayoría en color, todo un lujo para la época en la que fueron tomadas.


Un vídeo para entender un conflicto difícil de entender. El conflicto de Rusia y Crimea que acabó con el Gobierno de Yanukóvich y posteriormente con la escisión de Crimea de Ucrania y su anexión a Rusia.


La bella imagen de carros de combate abriendo fuego a súper cámara lenta, distintos tipos de proyectiles para distintos fines, distancias y objetivos.


Un helicóptero apache de EE.UU. localiza una serie de insurgentes en una zona montañosa de Afganistán cerca de la frontera con Pakistán. Gracias a las cámaras nocturnas térmicas el helicóptero consigue detectar a los insurgentes talibanes y neutralizarles matándolos a todos.


28/12/2013

El esplendor del Imperio Español

Grandes Batallas de la historia, El Imperio Español. Uno de los imperios más extensos que haya conocido la historia humana, una pequeña nación que no llegaba a los diez millones de habitantes, que dominó el mundo durante cerca de dos siglos y cuyo imperio, aunque mermado en los últimos años, se extendió desde el siglo XVI hasta 1898. El Imperio español, basado en una monarquía autoritaria que acabaría derivando hacia un completo absolutismo, basó su dominio mundial en la riqueza proveniente de América, en la importancia de la iglesia católica y sobre todo en unas poderosas e innovadoras fuerzas armadas, poseyendo una gran flota,  la mejor infantería del mundo y una de las mejores de la historia, los Tercios Españoles.
El Imperio Español vivió su "siglo de oro" entre 1521 y 1643, ya no solo en el ámbito militar sino también en el ámbito cultural, y es que muchos de los grandes nombres de la literatura española son de esta época, figuras de la talla de Miguel de Cervantes, Quevedo, Góngora, Lope de Vega, Fray Luis de León, Garcilaso de la Vega o Tirso de Molina vivieron al amparo del gran esplendor del Imperio Español.
La decadencia del Imperio Español se debió a una nefasta gestión de los recursos de la corona, por la decreciente llegada de metales preciosos de América, por el auge de otra potencias coloniales como Inglaterra, Francia u Holanda, y sobre todo por las continuas guerras que el ejército español tuvo que soportar en todo el mundo, imperios américanos, ingleses, franceses, holandeses, otomanos, portugueses, protestantes de diferentes estados europeos e incluso Estados Unidos. Si algo sabemos con certeza del Imperio Español, es que enemigos nunca le faltaron.

Nombre: Imperio español.
Forma de gobierno: Monarquía absoluta principalmente.
Duración: 1492 - 1898.
Máxima extensión del Imperio español (diacrónico)
Capital: Toledo (1492 - 1561), Madrid (1561 - 1601), Valladolid (1601 - 1606), Madrid (1606 en adelante).
Religión: Crisitana Católica


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En la historia de España hay un antes y un después en el año 1492, año en el que ocurren dos hechos que marcarán el porvenir del futuro Imperio Español. Por un lado, el último reino musulmán existente en la Península Ibérica, el Reino de Granada, fue conquistado por las tropas de los Reyes Católicos y por otro lado se llevó a cabo el Descubrimiento de América de la mano de Cristobal Colón. Unos años antes, concretamente en 1479, Fernando II de Aragón hereda el Reino de Aragón uniéndose en un mismo matrimonio los dos grandes reinos ibéricos. Los Reyes Católicos logran durante su reinado una exitosa política exterior anexionando a sus posesiones las Islas Canarias y puntos estratégicos del Norte de África como Melilla, Orán, Argel o Trípoli entre otros. Tras la muerte de Isabel II de Castilla, Fernando II, más beligerante que su esposa, declaró la guerra al Reino de Navarra que pasaría en 1521 a manos castellanas completando la unificación de la España que hoy conocemos. Además llevó a cabo una política antifrancesa en la Península Itálica que llevaría a España a una serie de campañas en las que el Gran Capitán establecería las bases de los Tercios y revolucionaría el mundo militar, destaca en este aspecto la toma de Milán. Para aislar a Francia, la gran potencia por aquella época, desde España se llevó a cabo una importante política matrimonial con las casas de Austria, Borgoña e Inglaterra, esto originó que tras la muerte de Felipe el hermoso y la incapacitación de su mujer, la legítima heredera de los Reyes Católicos, Juana "la loca", recayese la corona española en Carlos de Austria, comúnmente conocido como Carlos I de España y V de Alemania (del Sacro Imperio Romano Germánico para ser más correctos, al recibir la herencia de dicho imperio en 1520) que a su vez ostentaba el control sobre Austria y Borgoña. Carlos I destacó por sus victorias militares en Italia, como la Batalla de Pavía, o el Saco de Roma, que desarbolaron al ejército francés y en Alemania derrotando a la Liga Smakalda, una coalición protestante, en la Batalla de Mühlberg.


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Ya en tiempo de los Reyes Católicos comenzaron a salir expediciones, con rumbo a América, conocidos son los viajes de Colón que aposentaron la presencia española en Nuevo Mundo y de donde pronto comenzaron a extraer grandes cantidades de oro y sobre todo plata. Durante el reinado de Carlos I, los conquistadores españoles Hernán Cortés en 1521 y Francisco Pizarro en 1532, derrotarían a los Imperios Azteca e Inca respectivamente lo que aseguraba la presencia española y la explotación de los territorios americanos por más de dos siglos de donde llegaron cerca de 90.000 toneladas de plata y 850 toneladas de oro en todo el periodo colonial amen de otros productos como el cacao o el azucar. Fue con Carlos I cuando  comenzó el Siglo de Oro español con un inédito florecimiento de las artes y las ciencias españolas.
A Carlos I le sucede Felipe II, monarca con el que se alcanza la máxima extensión del imperio, hasta nuestros días ha llegado la célebre frase de "En el Imperio Español no se pone el sol". Los conquistadores españoles pusieron sus miras también en el este, convirtiendo a España en el único país en descubrir tres continentes, América, Oceanía y la Antártida. En esta época se descubren y anexionan las Filipinas (nombre puesto en honor a Felipe II) y Juan Sebastián Elcano completa por primera vez en la historia la vuelta al mundo. Francia continuó con su política beligerante pero encajó gravísimas derrotas tras la Batalla de San Quintín y la Batalla de Gravelinas.
Por otra parte el Mar Mediterráneo comenzó a tomar protagonismo cuando el Imperio Otomano y los piratas argelinos comenzaron a atacar plazas costeras españolas. Pero victorias españolas como las del Sitio de Malta o sobre todo la Batalla de Lepanto, con una gran flota cristiana comandada por Don Juan de Austria, acabaron con la amenaza islámica en Europa.

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Por si fuera poco, rebeldes calvinistas holandeses se revelaron comenzando una interminable guerra contra la corona española, allí se enviaron a los Tercios de Flandes que a un altísimo coste mantuvieron la presencia española de la mano de El Duque de Alba. Para aliviar la situación financiera española, en suspensión de pagos, Felipe II puso sus miras en Portugal, a la que requisó por la fuerza todas sus posesiones basándose en un derecho hereditario. La conquista se completó tras la Batalla de la Isla Terceira, convirtiéndose Felipe II también en Felipe I de Portugal, consiguiéndose de esta forma la unificación total de la Península Ibérica.
Aprovechando los múltiples frentes españoles abiertos, Isabel I de Inglaterra envió ayuda a los rebeldes holandeses para debilitar a España, a la vez que Sir Francis Drake realizaba varios ataques a plazas españolas, destacando el ataque al  Puerto de Cádiz. Por esto, Felipe II creó la Armada Invencible, que falló en su cometido de transportar a los Tercios de Alejandro Farnesio a suelo inglés. Un año más tarde es Inglaterra quien envía a la Invencible Inglesa, que es destruida en las costas galaico-portuguesas. La paz firmada entre Inglaterra y España es finalmente favorable a esta última.
Con la muerte de Felipe II, y la subida al trono de Felipe III que apenas se interesaba por los asuntos políticos, España sufrió dos graves bancarrotas en apenas 15 años (1596 y 1607) dejando patente un elevado nivel de corrupción en la corte.Con Felipe III hubo un periodo, denominado la Pax Hispánica, que alivió la situación militar del Imperio, no obstante poco después y a pesar de las victorias militares en Flandes como el Asedio de Breda, la guerra en Flandes continuó siendo una pesada losa para el Imperio.

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A la muerte de Felipe III su sucesor, Felipe IV dejó gran parte de la política exterior en manos de su balido el Conde Duque de Olivares. Este último llegó a la conclusión de que detrás de la tranquilidad del Imperio Español, estaba Flandes, y que ese pequeño territorio por culpa del enorme capital holandés era la clave del porvenir del Imperio Español. En un principio la Guerra de los Treinta años, como se apeló al conflicto, comenzó favorable para los intereses de la corona española tras la reconquista de Breda y la Batalla de Nordlingen. No obstante, el agotamiento económico de la corona española que llevaba ya más de siglo y medio de continuas guerras hizo que las tropas comenzasen a quedar relativamente desfasadas y faltas de modernización. En 1636 una importante flota española que transportaba grandes suministros es derrotada en la Batalla de las Dunas quedando las tropas de Flandes sin poder recibir ayuda de la Península Ibérica. En 1643 llega un gran golpe para la moral del ejército español de la mano de la derrota en la Batalla de Rocroi, un golpe más importante por lo que simbolizó que por el efecto estratégico que supuso la derrota. En cualquier caso tras la derrota de Rocroi el Imperio Español comenzó un declive que solo se vería frenado en parte del Siglo XVIII pero el imperio jamás conseguiría ya el nivel de grandeza mostrado a finales del siglo XVI y principios del XVII.


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A la situación en Flandes se había unido una revuelta en Portugal en 1640,  la corona española incapaz de sostener tantos frentes no supo responder lo que dio dando lugar de nuevo a la Independencia de Portugal. En 1658 se firma la Paz de Westfalia con los holandeses por la que España renuncia a sus posesiones de Flandes reconociendo la independencia de los Países Bajos.
Con Francia por su parte, la situación no fue mucho mejor, a pesar de alguna victoria aislada como la Batalla de Valenciennes (última victoria de los Tercios), se firmó la Paz de los Pirineos por la que España cedía ciertos territorios a Francia.
Tras estas severas derrotas, la corona española se dedicó a conservar sus posesiones en ultramar y a asegurar sus fronteras, en cualquier caso el Imperio Español había perdido ya su condición de primera potencia mundial y todo su esplendor, un esplendor que ya nunca volvería a brillar de igual manera.
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18/12/2013

La Tregua de Navidad de 1914, Primera Guerra Mundial

Grandes Batallas de la Historia. La Tregua de Navidad de 1914. Hacía ya casi medio año que el mundo estaba inmerso en la mayor de las guerras conocidas hasta entonces, una guerra que había roto con todo lo establecido y dado un paso más en lo que a crueldad, muerte y destrucción respecta. La Primera Guerra Mundial, también conocida como "La Gran Guerra", había revolucionado las bases de la teoría militar, y los campos de batalla regidos bajo la misma doctrina desde tiempos de El Gran Capitán, sufrieron un cambio radical. La Primera Guerra Mundial fue el auge de las trincheras, unas trincheras en las que los soldados vivían en las peores condiciones que un ser humano pueda imaginar, hasta el punto de que se puede considerar a la Primera Guerra Mundial como la guerra más mísera, cruel y sufrida de la historia. En aquellas trincheras en las que soldados hacinados apenas tenían unas esperanza de vida de seis meses, los hombres tenían que convivir con el hambre, las enfermedades y los constantes ataques del enemigo. La moral de la tropa de todos los ejércitos era muy baja, y fue el Káiser alemán Guillermo II de Alemania, quien se le ocurrió en vísperas de Navidad la idea de levantar la moral al ejército no solo otorgando dobles raciones de pan, alcohol, tabaco e incluso salchichas a los soldados, sino además enviando miles de abetos y luces de navidad al frente para crear un clima entre sus hombre que les permitiese olvidar, aunque fuese por unas horas, las penurias de la guerra.

Guerra: Primera Guerra Mundial
Evento: La Tregua de Navidad de 1914
Fecha: 24 y 25 de Diciembre de 1914 principalmente
Lugar: Distintos frentes de la Primera Guerra Mundial.

El día 24 de Diciembre de 1914 transcurrió con una inédita calma en el frente occidental, la artillería no sonaba y no se produjo ninguna ofensiva importante. Por la noche las trincheras alemanas se iluminaron con todos los adornos navideños llegados al frente por orden del Kaiser. Tras las luces llegaron los villancicos, entre lo cuales uno destacaba sobre el resto, "Noche de paz", y es que los alemanes se habían contagiado del espíritu navideño y comprendieron que aquellas fechas tan señaladas no eran momento para la guerra. Los ingleses y franceses atónitos ante lo que estaban viendo y escuchando respondieron uniéndose a los cánticos en su propio idioma, dando forma a la noche más bonita, emocionante y especial de la Primera Guerra Mundial. Incluso se pedían villancicos de una trinchera a otra. Pronto este clima se trasladó a gran parte del frente occidental.
A la mañana siguiente, 25 de Diciembre, Navidad, la situación que se alcanzó la pasada noche prosiguió. Como el día anterior, los primeros en dar el primer paso fueron los soldados alemanes, algunos de ellos que sabían hablar inglés salieron de sus trincheras ondeando banderas blancas en señal de paz. Tras unos momentos de duda, soldados ingleses hicieron lo propio y salieron a su encuentro. Las intenciones de ambos estaban claras y pronto consiguieron que gran parte de la tropa se uniese a la celebración confraternizando con el enemigo.
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Gracias a distintos testimonios de veteranos de guerra, a fotografías que tomaron los propios soldados y a las cartas que estos enviaban a sus casas, hoy sabemos que aquellos combatientes que el día anterior se estaban matando y que eran conscientes de que en unos días volverían a hacerlo, estaban compartiendo e intercambiando todo tipo de comida, bebida, tabaco y utensilios básicos para la vida en la trinchera. Además muchos compartieron historias, anécdotas, recuerdos, opiniones sobre la guerra e incluso fotografías de sus familias.
La paz en el frente era generalizada, tan solo la Legión Extranjera francesa apostada en Alsacia decidió atacar ese día. Ambos ejércitos aprovecharon para recoger los cadáveres que yacían en tierra de nadie entre trinchera y trinchera, en una tierra que destacaba por su parecido con el suelo lunar y es que los cadáveres se apilaban en los cráteres causados por las bombas y los obuses. Muchos muertos fueron enterrados en funerales que hasta se celebraron de forma conjunta aprovechando que la mayoría de los soldados eran cristianos, y es que en la Primera Guerra Mundial se cumplía a raja tabla el dicho "No hay un ateo en una trinchera".
El colmo de la confraternización fueron sendos partidos de fútbol que se disputaron entre soldados, de los que incluso se conoce el resultado de alguno de ellos (3-2 para Alemania) gracias a alguna carta enviada por los soldados.
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Partido de fútbol disputado durante la Tregua de Navidad
Las noticias de la tregua se extendieron como la pólvora y el alto mando de ambos bandos, que no podía tolerar ningún tipo de acercamiento ni compansión por el enemigo, tomó cartas en el asunto. A la ya prohibición de establecer ningún contacto con el enemigo, se le sumaron mucha ejecuciones mediante fusilamientos de muchos de los participantes en la tregua. Sobre todo en el bando francés la represión fue ejemplar para evitar más episodios de estos en el futuro, mientras que los alemanes enviaban a los más pacificadores al frente oriental, donde las condiciones de lucha eran aún peores. Los aparatos de propaganda, que trataban de demonizar al enemigo, no podían tolerar que se viese a los enemigos como seres humanos. Para evitar la familiaridad con el enemigo y la fatiga de los soldados, ambos bandos rotaban a sus hombres entre sectores.
Para que el caso no saliera a la luz, se confiscaron en ambos bandos buena parte de las fotografías, cartas y todo tipo de documentación que mencionase a la Tregua de Navidad, no obstante, en Inglaterra llegó a publicarse en portada del famoso Daily Mirror, una foto de soldados ingleses posando con alemanes, aunque gran parte de los periódicos publicados fueron confiscados por el gobierno inglés.
La rápida actuación del alto mando fue crucial para que la tregua no se mantuviese y degenerase en una gran sublevación de la tropa contra su propio gobierno.
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Es necesario mencionar que en algunos sectores la tregua se extendió más allá de aquellos dos días, alargándose hasta año nuevo e incluso hasta febrero en aquellos casos más extremos. No obstante este tipo de armisticios extraoficiales, aunque a mucha menor escala, se siguieron produciendo en diferentes frentes y sectores durante toda la Primera Guerra Mundial. Entre otros actos de confraternización, se llegó a realizar bombardeos de artillería a horas concretas en lugares ya señalados, o incluso en la colocación de obuses en túneles subterráneos de los que se avisaba mediante golpes en las paredes de los túneles al bando contrario. También la tregua de navidad se llegó a repetir en años venideros pero a una escala mucho menor por la alerta del alto mando que persiguió ferozmente estas actitudes. En cualquier caso, la Tregua de Navidad de 1914 pasará a la historia por ser el mejor ejemplo de como una guerra puede sacar lo mejor y lo peor del ser humano

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Portada del Daily Mirror sobre la Tregua de Navidad
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 Funeral conjunto durante la Tregua de Navidad
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